Eficiencia probada de la Publicidad

En medio de una comida de negocios que dos comerciantes españoles hicieron en el otoño de 1995, en un restaurante de Madrid, uno de ellos le preguntó al otro:
-Antonio, dime francamente: ¿tú crees en la publicidad?
-¡Claro que sí! -contestó Antonio de inmediato-. Hace tres meses publicamos un anuncio en El País, solicitando un vigilante nocturno para el negocio, y esa misma noche nos robaron.

[Armando José Sequera: Vine, ví y reí, Debate 2006]