Maqueta de terraza

Llevo tiempo pensando que con el solano que pega en la terraza de mi casa lo suyo para proteger a las criaturas de la insolación y deshidratación sería algo mejor que una triste sombrillita china, que es lo que por ahora hay. De entre las alternativas que más me gustan y teniendo en cuenta que, siguiendo al arquitecto Óscar Tusquets, en la zona mediterránea no hay solución como un sistema de cañizos naturales y orgánicos que dejan pasar el aire, bajan la temperatura diez grados y filtran o tamizan la luz, he pensado, junto al amigo Iván, experto en lides de planificación terracil, que una posibilidad es una lona o toldo de vela con tres puntos de apoyo en las paredes.

Una de las cosas en las que siempre me he sentido libre es en la artesanía, concretamente en las manualidades y chorraditas a escala. Es como jugar a ser arquitecto o albañil o masón, que es lo mismo. Los que hacían las catedrales lo hacían por gusto, no por dinero.

Pues he hecho con una caja de zapatos de Villena y cartones y recortes de revistas una maqueta de la terraza, para comprobar in situ cómo quedaría dicha vela, teniendo en cuenta que el 22 de junio es el solsticio de verano, que es cuando más va a dar el sol de plano, para comprobar la orientación noreste de la terraza y saber si dicha lona valdría para estar más o menos fresquitos en la terraza. Después de comprobar el giro del sol y la sombra, creo que tengo que replantear las medidas o situación de la lona, pues a las 12:00 h no se puede estar con lo que hasta ahora he calculado!  Me alegro, porque se no ser por la maqueta no me habría dado cuenta.