La Era del Pellizco

Antiguamente la Historia diferenciaba la evolución de la humanidad en edades y eras: Prehistoria, Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna, Edad Contemporánea, la Era de los Descubrimientos, la Era Industrial, y también la que más me gustaba de chiquitillo, la Era de Fanegas, que es donde jugábamos al fútbol hasta rompernos las botas.


Ahora estamos en otra era, la Era del Pellizco, que consiste en que para comunicarse todo el mundo le pega pellizquitos a cristales, aun teniendo a la otra persona al lado. Venga pellizcos, venga pasar el dedito palante y patrás. Me hago viejo. Como decía mi abuelo en una especie de palíndromo, somos más tontos que ajú ajú qué tontos somos.

Eficiencia probada de la Publicidad

En medio de una comida de negocios que dos comerciantes españoles hicieron en el otoño de 1995, en un restaurante de Madrid, uno de ellos le preguntó al otro:
-Antonio, dime francamente: ¿tú crees en la publicidad?
-¡Claro que sí! -contestó Antonio de inmediato-. Hace tres meses publicamos un anuncio en El País, solicitando un vigilante nocturno para el negocio, y esa misma noche nos robaron.

[Armando José Sequera: Vine, ví y reí, Debate 2006]

La isla de las lágrimas

A partir de la segunda mitad del XIX América se convirtió en la verdadera tierra de futuro para millones de europeos que huían de la miseria, la guerra y la intolerancia. Cientos de barcos cargados de migrantes llegaron desde Dublin, Bristol, Palermo, Nápoles, Riga, Marsella... A partir de 1892 el gobierno federal estadounidense estableció controles cada vez más férreos para entrar en el país. Esas inspecciones masivas se centralizaron en un edificio de la pequeña isla de Ellis, poco antes del puerto de Nueva York. Entre 1892 y 1924 llegaron a EEUU pasando el control de Ellis Island dieciséis millones de personas. Entre un dos y un tres por ciento era rechazado, por razones médicas o económicas principalmente, y tenía que volver a su lugar de origen. De ese dos por ciento de rechazados, tres mil personas se suicidaron allí mismo.

 George Perec visitó la isla en 1978 para escribir el guión de un documental que posteriormente se convirtió también en un librito que hoy he leído de un tirón, apenas 60 páginas. Cuenta la impresión que le causó la identificación de ese espacio de incertidumbre con la historia de su familia judía y la de todos los errantes del mundo, las masas condenadas a vagar eternamente en busca de un futuro distinto, mejor, vivible.

[George Perec: Ellis Island, Libros del Zorzal, Buenos Aires, 2004]


Atracadores

Cuando la policía llegó estaban todos los ladrones dentro, con sus trajes y sus corbatas, contando billetes. Llevaban allí desde que se fundó el banco.

Potos y resto de plantas

Lo de las macetas es un asunto que me ha pillado ya viejuno, pero que curiosamente me rejuvenece a cada paletada de tierra o a cada riego, porque permite escuchar a través de la paciencia al bicho, a uno mismo. Yo observaba, silencioso, a mi señora madre, cómo se lo curraba para que en cuaquier espacio y tiempo siempre hubiera algo de naturaleza o similar, algo verde y bonito. Pues vives con ello de forma natural hasta que echas en falta algo cuando ves que eso no es lo común, lo de cuidar plantas, y que requiere un aprendizaje y una motivación. Lo común es cemento o plástico, o en el mejor de los casos desierto. Ella me ha enseñando lo poco que sé de plantas, y se lo agradeceré ad vitam aeternam a la madre que me parió.




Tengo potos por toda la casa, en la pared, en la escalera, en la terraza, en sitios raros. El poto viene de Indonesia y Nueva Guinea, así que algo de agua les debe gustar, y si no es así te han engañao no es un poto, es plástico del malo. De vez en cuando los tengo que trasplantar, cambiar de tierra, etc. pero es trabajo elegante. Y lo enseño orgulloso, que pa eso estoy yo, y porque descubrir a cierta edad que hay cosas que no tienen precio ni valor, eso no tiene precio pero vamos, ni de cerca.

Cien años, tranquilidad

Cada vez que piso los restos de los raíles de un tranvía pienso en lo que nos hemos perdido con el imperio de la rapidez y la prisa, esa capacidad vital de la lentitud, esa fascinación por el detalle que proporciona la parsimonia, la costumbre de mirar con curiosidad el mundo.

Imágenes de 1906 tomadas desde el tranvía en Market Street, San Francisco, California.
Música de Arvo Pärt, Spiegel im spiegel

Aliméntate como ayer

Mejor como anteayer que como ayer, y mejor ayer que como hoy.
Procura comer chocolate negro 70, vino tinto, verduras crucíferas, tomate, cebolla, ajo, cúrcuma (añadiéndole pimienta negra), pescado azul, naranja, té verde, limón, frutos rojos del bosque, en fin, come de lo que vale y pasa de lo que no sirve.

Campiña

Cruce del Guadatín con el camino de Ategua, ocho de la mañana de un día cualquiera

video

Desayunar

Cortar el ayuno, eso es etimológicamente des-ayunar. El de esta mañana es especial porque me apetece que sea especial y porque hay un silencio espectacular en el ambiente: aceite de oliva virgen extra sin filtrar de la cooperativa de Brácana, esparcido de aquella manière sobre mollete blanco antequerano del horno Motor de Villafranca de Córdoba, con tomate de Alcolea y ajo de Montalbán, acompañado de zumito de naranjas de Palma del Rio.

Y a la incomparable luz de las ocho de la mañana de un día cualquiera al aire libre. La liberté ne s'achète pas.



Nuestro Mortirolo

Ya llevo dándole varios meses vueltas a la cabeza sobre el asunto de recopilar cosas que tengo escritas sobre ciclismo, sobre la soledad y el sacrificio que supone pedalear y subir cuestas tirando de una máquina de doce o catorce kilos, del sentido del esfuerzo y, sobre todo, del inmenso bienestar que produce, sólo comparable a subir una montaña con cuerdas y al límite del aguante humano.

Y esos desayunos épicos que nos metemos antes y después. Y esas risas. Y también las sensación de soledad y libertad que proporciona. Incomparable.








El Heraldo otra vez en la calle

A los 75 años de su incautación por falangistas, vuelve al kiosco una cabecera mítica de la prensa española, unión de los diferentes medios de comunicación que están surgiendo en este fin de media: InfoLibre, La Marea, JotDown, ElDiario.es, Líbero, Mongolia, etc.


Palabras de un sabio

"Mire usted, la educación que hay ahora es para crear productores y consumidores, nada más. En cuanto el niño empieza a hablar empiezan a indoctrinarle, a enseñarle el pensamiento único, el dogma. Las palabras clave del mundo oficial de hoy, lo que quieren que aprendamos son productividad, competitividad e innovación. Pero en vez de productividad, la palabra es vitalidad. Y en vez de innovación, es conservación. Y en vez de competitividad, es cooperación. Habría que pensar en asociarnos, vivir pacífica y apaciblemente en este mundo porque esta es la vida que tenemos que ejercer y desarrollar. Para mí, la educación sería rectificadora de la actual: educación que conduzca a saber vivir en armonía con la naturaleza porque somos naturaleza”.

José Luis Sampedro
Economista y escritor español

Por la tarde fui a nadar

Rusia y Ucrania pelean por Crimea.

Mu bien

Es muy interesante esto de la patria, aprendes que existe eso de la identidad

Nuevo modelo de currículum

Estoy rehaciendo mi CV basándome en una necesidad y una manía: cambio estético radical porque me pide el cuerpo hacerlo cada cierto tiempo, como se cambia de look y de pareja, así en ese plan, porque me da la gana y punto; y una necesidad porque de tanto predicar innovación me he quedado obsoleto, así que decido empezar por unas cuantas modificaciones del objetivo profesional, las competencias y valores, y en fin, todo eso que no queremos que nos descubra quiénes somos.

Me he inspirado en el trabajo de Lotta Nieminen, una diseñadora de Helsinki que vive en Nueva York, y que me parece genial en todo lo que hace, y por eso le copio la idea minimalista de hacer sencillo lo sencillo, o sea la vida, y mostrar simplemente en un papel desnudo lo que uno podría ser.

Como siempre le digo a la gente, en casa del herrero cuchillo de palo, ya es hora de cambiar un poco. Como puede observarse, se trata de una labor artesanal, con lápices del 2, reglas, gomas de borrar y combinaciones de maquetas y papeles de colorines. Ya colgaré por aquí el resultado cuando esté listo.





Homenaje a Germán Coppini

'Del aprendizaje sentimental', debería llamarse esta entrada. Cuando las canciones y los poemas se mezclan con el descubrimiento del mundo suele darse una necesidad inmediata de seguir viviendo. Eso es lo que me pasaba cuando escuchaba los discos de Golpes Bajos a mediados de los años ochenta del siglo XX, 'Devocionario' especialmente.

Escuchaba Travesuras de Till o Desconocido y me preguntaba por qué había tanta belleza en palabras tan tristes, y qué significaba esta dicha. Aún no lo sé, pero me sigue gustando la mezcla de pena y bocanada de aire de esos gritos poéticos de hace veint... treinta años. Esto era 1985. Luego, en 1998, Coppini y Cardalda grabaron un vivo monumental, titulado así, Vivo. No era lo mismo, pero sabía parecido y era igual de emocionante, reconocer sus voces, sus notas, sus caras. Nunca tendré tiempo para agradecerlo.


Germán Coppini murió el 24 de diciembre de 2013.
Su video Hansel y Gretel del 98 aquí.

En esto creo

Creo que el vuelo de una mariposa aquí podría desatar una tormenta allí.

Creo en la creatividad y la imaginación como motor de todas las cosas, e intento aplicarlas en todo momento.

Creo en la curiosidad como herramienta, en el cambio permanente y las capacidades naturales de cada persona, que hay que descubrir.

Creo que ayudo a personas, y que ese trabajo social me satisface.

Creo en una cultura de emprendimiento y en la transmisión de valores culturales a los demás.

Creo en la autonomía personal y en el desarrollo de la libertad como eje de una vida plena.

Creo que hay mentes maravillosas llenas de ideas encerradas en cerebros pequeños, y cuerpos atados por nudos mentales que hay que liberar.

Creo que el extracto en mi perfil de LinkedIn puede ser el lugar perfecto para explicar qué soy, qué quiero y cómo voy a hacerlo, como estoy haciendo ahora mismo.

Creo necesarias herramientas como el cronograma vital, los diarios personales, las TIC o el currículum visual para entender qué queremos mostrar.

Creo que un resumen como este puede ayudar a explicar que cada persona tiene uno o varios objetivos, que puede lograr a través de unos valores personales y unas competencias profesionales y técnicas, y que eso es más importante que los títulos y experiencias.

Creo que es necesario un equilibrio entre objetivos profesionales y vocacionales.

Creo que ayudo a los demás demostrando que es necesaria una continua revisión de qué podemos hacer, y que esa capacidad ayuda a valorarnos profesionalmente.

Cuando observo volar a una mariposa me pregunto qué pasará mañana.

En eso creo.

Hay un bicho

Bicho es una expresión despectiva sobre cualquier animal que nos dé miedo o desconozcamos, generalmente lo uno deriva de lo otro. Según la RAE dicha palabra proviene del latín 'bestĭus', bestia. Hay una bestia en la terraza, y lo sé gracias al diccionario. No sé si me va a comer o algo peor.









Sandokán es metonimia

A veces ocurre que los personajes superan a las personas, que el teatro y la comedia humana mejora con creces la farsa de la vida real. Cuando yo era chico algunos sábados veía lo que ponían en la tele, y una de las cosas que ponían en esa máquina era una película en partes sobre un pirata aventurero de Malasia que se llamaba Sandokán, creado por el gran Emilio Salgari. Claro, por entonces todos los chiquillos querían ser alguien intrépido que besara chicas, disparara algo o comiera carne cruda, y que saliera en la tele el sábado, Curro Jiménez, Orzowei, Pippi Langstrum, o ese payo malayo arrebatador de melenas y turbante. Pues resulta que por su parecido con el simpar pirata asiático apodaron en Córdoba como Sandokán a uno que era joyero y luego hizo pisos en Marbella o algo así, y luego fue concejal en su pueblo, y así sucesivamente.


Y ahora resulta que dices 'Sandokán' en la calle y a quien no conocen es al Tigre de Malasia, el concejal (o lo que sea eso) le ha robado el personaje. Y entonces es cuando reconozco que su explicación de cómo llegó a hacerse rico y a representar al pueblo sin leer un sólo libro en toda su vida es la mejor performance artística que he visto nunca. "Lo que me puedan decir los libros, o lo sé ya porque lo he aprendido antes de la vida, o es mentira", dice el crack cultural, mientras rima en su boca 'coño' con 'otoño'. En la quema de la biblioteca de Alejandría actuaron con la misma lógica.

Es mi ídolo, lo digo en serio, quiero ser como él: elegante, seguro, sensillo, como de pueblo pero mejorao.

Tomen ejemplo vds. y dejen ya de leer, hagan como Ese Hombre, háganse millonarios con su experiencia en la Universidad de la Vida, y disfruten de sí mismos: maduren ya.

Primeras lluvias

Cómo me gusta que llueva, que caiga un tormentazo de cagarse la perra Mori y que sea ya otoño de una vez. Que se lleve por delante todo el calor o lo que sea eso que sale en la tele como 'buen tiempo' y jiji jaja.

Que llueva ya, de verdad, que hace falta y no solo al campo, que nos quitemos prejuicios y pamplinas, y que seamos conscientes de que, al igual que lo bonito de la flor es que marchita, lo interesante de la lluvia es que escampa, o como decían los romanos, 'post tenebras spero lucem'.

El resto es cosa de cada cual, cada mochuelo a su olivo, etcétera.